domingo, 23 de septiembre de 2018

Plantando remolacha

Hoy comienza el otoño. Comenzamos la semana lloviendo y lloviendo mucho, en el pluviómetro todavía el agua llega a los 80l m2. Las lluvias pasaron y dieron espacio a días soleados de altas temperaturas más parecidos a finales de agosto que a finales de septiembre.
Este fin de semana me he dedicado a plantar las coles y volver a sembrar las faltas de las habas.
Pero al pasar por los viveros a comprar repollos, col de bruselas  y coliflores vi que vendían remolacha.
Hasta ahora nunca la había sembrado y prácticamente no se nada de su cultivo.
La remolacha es una hortaliza de raíz, ocupa el terreno entre 60 y 180 días y es de clima muy adaptable aunque prefiere climas templados.
Se siembra en septiembre para las variedades tardías, en hileras a unos 30cm de distancia.
Hay que evitar que las hierbas los invadan por ello hay que escarbar la tierra durante todo su cultivo.
Esta vez he comprada las plantitas para su plantación aunque espero al final de su ciclo poder recolectar semillas para las próximas temporadas sembrar.
Iré viendo su evolución  y conociendo este cultivo del que dicen que es fácil de digerir y muy energético gracias al contenido de azúcares asimilables.


martes, 18 de septiembre de 2018

Las habas ya han germinado.

Los últimos días está lloviendo, sobretodo al anochecer. La tierra está empapada y los arboles  se han limpiado.
Las temperaturas siguen siendo altas y la mayor parte del día están alrededor de los 30ºC lo que ha propiciado la germinación y el crecimiento rápido de las habas.
Algunas habas recién germinadas se secan como consecuencia de que insectos o larvas se comen las raíces. Esto ocurre al principio hasta que crezcan lo suficiente y sus raíces ya sean fuertes.  Por ello el hecho de colocar 3 semillas en cada surco, para conseguir que aunque alguna caiga el resto salgan adelante.
Mientras tanto cuando para de llover y la tierra casi se seca aprovecho para sembrar de nuevo las faltas. Por la tarde vuelve a llover, si se encharca mucho tiempo las semillas se pudrirán y no germinarán, pero si deja de llover  el agua que ha absorbido la tierra servirá  para que germinen en los próximos días.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Las alcachofas ya han despertado.

Cuando llega el fin de la primavera las alcachofas se acaban, las alcachofas (flores) se abren formando una flor preciosa que se llena de semillas,  sus hojas comienzan a secarse y los tallos ya no crecen. Su ciclo a acabado. Durante el verano permanecen secas, sus hojas se han perdido  y sus tallos sin vida  los he cortado a unos pocos centímetros del suelo.
Pero cada año cuando llega principios de septiembre la alcachofa rebrota, saca los hojuelas que podrán arrancarse y plantarse en otro lugar donde se formará una mata de alcachofa nueva o dejarse en el mismo lugar varios años (4 o 5 como máximo) ya que terminan agotando la tierra.
Para adelantar el despertar de la alcachofa hace unas semanas regué el bancal donde se encuentran, esta humedad hizo que saliese. Como sigo sin llover hoy he vuelto a regar.
La alcachofa es un cultivo de invierno, no da mucha faena y aunque ocupa bastante espacio compensa plantar.


viernes, 31 de agosto de 2018

Llegó el momento de sembrar habas.

Todavía es verano, las temperaturas son altas, pero agosto se termina. Cada día atardecer más pronto y minuto a minuto cada día perdemos luz para estar en el huerto. Ahora con los cultivos de verano casi dados por terminados me entra el gusanillo de empezar a sembrar los cultivos de otoño-invierno.
Por ello hoy he sembrado las habas.
Con el terreno preparado y libre de hierbas realizo 2 caballones ( montículo elevados en la tierra)  permitirán sembrar las semillas por encima del nivel del suelo y así evitar el encharcamiento en caso de un otoño con muchas lluvias. También mejora el desarrollo de las raíces ya que la tierra no se compacta.
Luego coloco 3 semillas en cada surco, hay que evitar colocar las semillas a mucha profundidad ya que tardarán mucho en germinar o no lo harán. Tampoco muy superficiales donde los pájaros las puedan desenterrar o el calor del sol las tueste.
A continuación riego, el goteo aportará agua tan solo en los lugares donde están las semillas, ahorrando muchísima agua y evitando que salgan hierbas en el resto del bancal. Es importante regar ya que hasta que las semillas no dispongan de la humedad necesaria no empezarán a germinar.
Ahora habrá que esperar unos 10 días para empezar a ver como los brotes asoman a través de la tierra buscando la luz.
Luego habrá que evitar los caracoles y las babosas que les encantan los brotes y las hojas recién salidas.
Permanecerán en este lugar hasta el mes de abril  y reciben sol durante todo el día algo que agradecerán en los días de duro invierno.




domingo, 26 de agosto de 2018

Preparando el bancal de otoño.

Las tomateras todavía siguen sacando flores y aun tendrían que aguantar algún tiempo. Pero necesito este  bancal  para los cultivos de invierno.
Este año las tomatera no han estado bien cuidadas, la falta de tiempo  y sobretodo la falta de cuidados ha hecho que las hierbas crezcan a sus anchas invadiendo prácticamente el bancal. La producción este año ha sido poca, la falta de cuidados, de riegos y demás han hecho que el crecimiento y la producción no sea buena.
Ha estas alturas poco se puede hacer, pero si no fuese porque necesito el terreno, limpiar el bancal de hierbas y atar las tomatera  a los tutores seria las labores a realizar.
Pero como he dicho necesito ese terreno para los cultivos de otoño-invierno. Las habas, coles, cebollas, acelgas y espinacas necesitan su espacio.
Por ello hoy me he dedicado a vaciar el bancal, lo primero recoger los tutores y guardarlos para el próximo año. Después arrancar las tomateras y las hierbas que irán al compostador  para volver a la tierra en unos meses.
Una vez limpio el bancal hay que voltear la tierra las hierbas que quedan se envolverán con la tierra la harán esponjosa, las babosas y alacranes cebolleros quedaran expuestos.  Las gallinas lo saben por ello durante todo el día se han pasado dando vueltas en el bancal buscando insectos, gusanos, lombrices y cualquier cosas que se pueda comer.
Durante los próximos días el sol secará  la tierra, con ello se secaran  las raíces de la hierba que ya no podrá germinar ni crecer.
Entonces será el momento de comenzar a sembrar, lo primero las habas.