viernes, 3 de abril de 2020

Recoleccion de lechugas

Durante el invierno hemos ido plantando lechugas, consiste en repicar lechugas del semillero a su lugar definitivo. En invierno con temperaturas bajas y días con pocas horas de luz el crecimiento de las lechugas es lento. Es a partir de ahora cuando su crecimiento se acelera y las lechugas plantadas hace unos meses ya se encuentran listas para ir recolectándolas. Si hemos ido trasplantando escalonadamente la recolección no vendrá toda de golpe y se podrán ir cogiendo lechugas a diario.
En esta época la variedad sembrada es la romana.
Es una variedad de lechuga que tiene  hojas largas y robustas y un gran nervio central., sus hojas de color verde oscuro se agrupan alrededor del tronco sin llegar a formar un cogollo.  Es la mejor para las ensaladas, con un sabor ligeramente amargo.
Es más resistente a las bajas temperaturas que otras variedades, por lo que la hacen ideal para soportar las bajas temperaturas del invierno.

Ceniza para los ajos

Esta última semana han bajado las temperaturas mucho, el pluviómetro marca 90 litros acumulados de las lluvias de esta semana y la tierra está llena de charcos y con barro. La tierra esta muy mojada para sembrar nada pero esta bien para arrancar las ortigas que crecen alrededor de cultivos como las patatas.
Como hace frio por las noches encendemos la chimenea, de la leña que se quema al dia siguiente recogemos ceniza. Esta ceniza la aprovecho para la huerta.
La ceniza  contiene sales minerales como potasio, fósforo, magnesio, calcio,etc.....la ceniza al tener un alto grade de potasio regula la apertura estomática, por lo que es ideal para los bulbos de los ajos. También protegerán la planta de enfermedades ya que tiene un efecto fungicida que previene hongos y pulgones.
Pero en esta zona de suelos calizos hay que tener cuidado con el aporte de ceniza ya que aportar muchos carbonatos como la cal pueden bloquear la absorción de nutrientes y elevar el Ph de la tierra.
 
 

domingo, 29 de marzo de 2020

Codonyat

El membrillo es uno de los arboles más antiguos que tengo en el huerto, ya hace años que pasó su media de vida que son 25 años. Ha convivido mucho años a la sombra del nogal y eso se ha notado en su crecimiento que no ha sido muy grande. Ahora se encuentra solo y recibe mucha mas luz de sol lo que se ha traducido en una mayor floración este año.
Flores de 5 pétalos y color blanco rosado, grandes y solitarias. No todas llegaran a convertirse en frutos pero si muchas de  ellas.
El membrillo tiene que luchar cada año con el gusano de la carpocapsa, son orugas que invernan en la corteza del árbol y en verano convertidas en mariposas colocarán huevos en frutos estropeando los frutos o parte de ellos.
Su tronco a sufrido el ataque de los gusanos cabezudos durante muchos años que lo han llenado de agujeros , gran parte del tronco está seco pero la sabia sigue subiendo. Siempre pienso que será su último año pero al año siguiente me sorprende con una nueva floración.


miércoles, 25 de marzo de 2020

Tiempo de comer fresones

Es tiempo de recoger fresas, ahora que las naranjas se acaban llega el tiempo de tomar fresas de postre. Pronto llegaran otras frutas como albaricoques, ciruelas o melocotones. Pero ahora disfrutamos recogiendo y comiendo las fresas que vamos recolectando cada día.
He ido plantando más fresas durante los últimos meses, la idea es intentar tener un bancal lleno de fresones. El acolchado consigue que las hierbas no invadan el bancas pero tiene como consecuencia que los estolones de las fresas no encuentran tierra donde sacar raíces y se reproduzcan.
El sitio está dentro de la zona vallada, muy importante, ya que a las gallinas les gusta las fresas y las plantas de fresas.
Por aquí el agua tiene mucha cal y las fresas padecen clorosis férrica. La cal bloquea la absorción del hierro y las hojas de las fresas amarilla, no absorben bien la clorofila y dejan de crecer. Se soluciona aportando quelato de hierro, los efectos se aprecian a los pocos días.





lunes, 23 de marzo de 2020

patatas en mitad de su ciclo

Han pasado 2 meses desde que sembré las patatas y todavía le quedan otros 2 meses para su recolección.
Las lluvias de estos días están contribuyendo al riego de un cultivo que necesita de una tierra abonada y de riegos continuos.
Los próximos días cuando la tierra lo permita tendré que escardar la hierba y retirar las ortigas que crecen entre las patatas. Lo siguiente será aporcar las matas para que los tuberculos crezcan sin problemas  tapados por la tierra suelta.