A los calabacines les encanta el sol, cuanto más expuestos están a el más crecerán y más flores sacaran. Eso lo aprendí hace años y lo comprobé el año que decidí plantarlos en una zona de sombra. Este año solo hay que ver como la mata de calabacin que sembré debajo del garrofon y que casi no recibe sol ha crecido la mitad de lo que lo han hecho el resto de sus compañeras.Otra cosa de las que agradece el calabacín es el acolchado, ya que evitan que salgan hierbas invadiendo muchas veces a los calabacines. Y por último es importante que no les falte el riego.
En el semillero fueron las primeras semillas en germinar y ahora son las primeras plantas en dar frutos.A partir de ahora la recolección es prácticamente a diario, por ello ahora pasa a formar parte de nuestra dieta y la incorporamos en platos de comidas y cenas.






















