El garrofó es un tipo de judía, grande y plana que se puede consumir tierno o seco. Es un ingrediente básico en la paella ya que absorbe el sabor del caldo y consigue una textura en el arroz que de otra manera no se tiene.
La textura
del garrofón una vez cocido es suave y mantecosa, su cocción es mucho más rápida
que el resto de las judías. El garrofón es un
elemento rico en energía, en fibras, en ácido fólico o vitamina B9 y
en minerales como el potasio y el hierro, a pesar de que
su componente principal sea los carbohidratos complejos: almidón.
Aunque su germinación es muy difícil, una vez germinado
su crecimiento es muy rápido y continuamente está sacando brotes nuevos que se
enredan a través de tutores. De gran producción permitirá seguir recogiendo garrofón
hasta que lleguen las primeras heladas.
Si no se recolectan se secan en la mata, luego se abren
y caen al suelo. Una vez secas se guardan en un bote, a la hora de utilizarlas
hay que dejarlas unas horas antes en remojo. Si se recolectan tiernas se pueden
utilizar inmediatamente o congelarlas.
















