Por ello, es el momento de plantar el garrofón. Lo siembro directamente en la tierra, a una profundidad de 4 o 5 cm. Es una planta de gran crecimiento y mucha producción, mucho más que sus hermanas, las judías; por ello, no será necesario más de 2 plantas para el consumo familiar.
Una vez sembrados, tendremos que esperar unos 10 días para ver si la germinación ha funcionado. Para ello, habrá que regarlas al plantarlas, de forma que la tierra tenga humedad, pero sin que haya encharcamiento, ya que las semillas se pudrirían y no germinarían. La semilla de garrofón es más grande que la de la judía y su germinación es más complicada: necesita más riego y humedad. De no tenerla, la tierra seca “cocerá” la semilla y nunca germinará; pero un exceso de riego también la pudrirá.
El garrofón también necesita más temperatura en la tierra para germinar que las judías.
Hago un hoyo en la tierra y entierro 3 semillas dentro. Lo tapo con tierra; de esta forma mejoro las probabilidades de germinación. Luego dejaré una o dos solo, la más grande.
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