sábado, 25 de abril de 2026


Llega la segunda bancada de tomates, procedentes de semillas guardadas en septiembre de la variedad tomate morado del Rincón de Ademuz. Estando allí compré varios tomates y guardé sus semillas, ya que me llamó mucho la atención su calidad y su sabor.

Es un tomate de tamaño grande, de color rosado, piel fina, mucha pulpa y pocas semillas. Destaca por ser muy carnoso y jugoso, con una textura suave y nada aguada.

Su sabor me gustó especialmente por ser intenso, más dulce que ácido, muy aromático y con ese sabor auténtico a tomate de huerta que tanto se valora en las variedades tradicionales.

En febrero coloqué las semillas en el semillero y esta semana han pasado finalmente al huerto. Ahora toca esperar unos días para comprobar que han arraigado
correctamente en su lugar definitivo.

Dentro de unos 30 días comenzarán a sacar flores y, aproximadamente un mes después, ya podremos empezar a recolectar los primeros tomates, disfrutando de la cosecha durante todo el verano.

Es una variedad de tomate de entutorar, por lo que dentro de poco será necesario colocar cañas como tutores para ir sujetando la planta conforme crezca, ya que puede alcanzar fácilmente los 2 metros de altura.

Nada más realizar el trasplante hago un primer riego abundante para ayudar a que la planta agarre bien. El siguiente riego será dentro de unos días, cuando la tierra comience a secarse y la planta necesite nuevamente humedad.

Durante los dos primeros días es normal que las plantas de tomate se vean algo caídas. Poco a poco se irán adaptando a su nueva tierra, su nuevo lugar y su nuevo clima. Pronto emitirán nuevas raíces que se clavarán en el suelo y les permitirán crecer sin parar hasta la llegada del frío.

domingo, 5 de abril de 2026

Llevando los pepinos del semillero al huerto.

Hoy los pepinos ya han dejado atrás los cotiledones y empiezan a mostrar sus primeras hojas verdaderas. Esa es la señal que estaba esperando: ha llegado el momento de llevarlos a su lugar definitivo en el huerto.

El tiempo también acompaña. Ya no hay riesgo de heladas y la tierra se mantiene por encima de los 15 °C, así que todo apunta a que van a agarrar bien y empezar a tirar con fuerza.

Este año he querido probar algo diferente y los he colocado en una jardinera elevada. La idea es dejarlos crecer hacia abajo, en forma de cascada, buscando el suelo. Creo que así estarán mejor aireados, tendrán menos problemas de e
nfermedades y, además, la recolección será mucho más cómoda. Otro punto a favor es que la zona de las raíces quedará limpia de hierbas, lo que siempre se agradece.

La jardinera está en una zona donde recibe sol durante todo el día, algo fundamental para el pepino, que es un cultivo muy agradecido al sol. Eso sí, al estar en recipiente, tocará estar más pendiente del riego para que no le falte humedad.

Ahora solo queda lo de siempre en estos casos: esperar unos días, cruzar los dedos y ver cómo responden al trasplante.