Es un tomate de tamaño grande, de color rosado, piel fina, mucha pulpa y pocas semillas. Destaca por ser muy carnoso y jugoso, con una textura suave y nada aguada.
Su sabor me gustó especialmente por ser intenso, más dulce que ácido, muy aromático y con ese sabor auténtico a tomate de huerta que tanto se valora en las variedades tradicionales.
En febrero coloqué las semillas en el semillero y esta semana han pasado finalmente al huerto. Ahora toca esperar unos días para comprobar que han arraigado
correctamente en su lugar definitivo.
Dentro de unos 30 días comenzarán a sacar flores y, aproximadamente un mes después, ya podremos empezar a recolectar los primeros tomates, disfrutando de la cosecha durante todo el verano.
Es una variedad de tomate de entutorar, por lo que dentro de poco será necesario colocar cañas como tutores para ir sujetando la planta conforme crezca, ya que puede alcanzar fácilmente los 2 metros de altura.
Nada más realizar el trasplante hago un primer riego abundante para ayudar a que la planta agarre bien. El siguiente riego será dentro de unos días, cuando la tierra comience a secarse y la planta necesite nuevamente humedad.
Durante los dos primeros días es normal que las plantas de tomate se vean algo caídas. Poco a poco se irán adaptando a su nueva tierra, su nuevo lugar y su nuevo clima. Pronto emitirán nuevas raíces que se clavarán en el suelo y les permitirán crecer sin parar hasta la llegada del frío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario