La primera semana de agosto siempre se caracteriza por el gran numero de tomates maduros que hay.Es el punto más productivo del ciclo del tomate y son demasiados para el consumo diario. De no recolectarlos maduraran demasiado y perecerán.
Por ello la mejor manera de conservarlos para utilizarlos el resto del año en las comidas es guardarlos en botes de cristal.
Lo primero es pelar los tomates y la mejor manera es escárdarlos durante unos segundos con agua caliente, con. ello se consigue que la piel se desprenda fácilmente.
Una vez pelados se trocear y se meten en botes de cristal.
Los botes se introducen en un bidón lleno de agua hasta que el agua hierva durante una media hora.
Una vez el agua este fría se sacan los botes, la tapa del bote se ha hundido ligeramente.Con ello conseguimos conservar un tomate recién cogido ya que al hervir el agua se produce un vacío dentro del bote que consigue mantener las propiedades y sabor del tomate durante meses.
La conserva de tomate conlleva bastante faena pero el sabor del tomate natural triturado es infinitamente mejor que el de un bote de tomate comprado.
